Eterno relámpago
Este poema o texto lo escribí hace ya unos meses. Fue una noche, días después de una cita a ciegas y despues de ver una película, creo que fue "el club de los poetas muertos", aunque no recuerdo bien.
ETERNO RELÁMPAGO
Siento la emoción en mi interior. Puedo sentirme un cazador, un último mohicano, un poeta muerto y hasta un Rocky boxeador. Puedo amar hasta el último rincón de este insensato, indefenso y hermoso mundo. Puedo sentir la emoción en mi corazón provocada por sueños tales como una tarde de lluvia en el bosque verdoso e inquietante, una enorme cascada decorada con altos, fuertes y robustos árboles. Nostálgico color verde, paisajes llenos de árboles verdes oscuros que entonan un bello misterio dentro del canto de la vida que ensanchan mi corazón, me hacen vivir, me hacen sentir nostalgia por lugares que apenas un destello de su luz crea un sollozo en el alma haciendo de cada segundo una eternidad de paz, sosiego, armonía, agresividad enraizada mezclada con templanza divina y purificante, dejando tus emociones llenas de valentía y coraje, todo tu mundo interior a flor de piel.
La mujer soñada apenas está al alcance de la mano, apenas puedo acariciarla, hablarle al oído. Apenas mi corazón le abraza con susurros prohibidos que producen sentimientos prohibidos…
Sueños referidos a una tormenta fugaz y alegre como esta armonía. Lluvias relampagueantes que pueblan mi imaginación de agua de Vida fluyendo por lugares dónde Dios está presente, y en un silencio espiritual voy escuchando, a través de una lluvia fina y cascadas y pajaritos, amor, paz, vida, eternidad, libertad… Allá a lo lejos, vislumbro a una preciosa doncella sonriéndome serenamente… ¿Es acaso lo que siento, felicidad?
Es apenas un relámpago, apenas un dulce susurro, apenas una breve caricia, apenas un contacto sordo y eterno con sus labios dulces, hermosos y apasionados. Es apenas un relámpago, pero lleva la magia que empuja a corazones oprimidos, dubitativos e infieles a sí mismos, a la valentía y la emoción de ser uno mismo aunque sea por estos eternos segundos…
No sé si la felicidad es esto, no sé si es que una película, una canción, un libro o un poema, un tímido animal, una madre amamantando a su hijo, un roce con sus manos, un bocado que sepa a gloria te hagan sollozar el alma, y creer que tus sueños son alcanzables, sea la felicidad. No sé si es esto, pero estos eternos relámpagos, está armonía con el mundo, las personas y el universo me guían hacía un corazón más fuerte, más vivo, más hermoso… ¿Es acaso esto la felicidad? Relámpagos, que una y otra vez según quieran me queman el alma y el corazón alimentándome de sueños, de ternura, de amor, de inocencia, de sosiego, de libertad, de dulzura… ¿Serán acaso la suma de estos eternos relámpagos, la felicidad?




El texto es de mi propia cosecha. Demasiado metafórico, demasiado irreal, demasiado romántico para creer que eso pueda ser la felicidad, aunque seguro que más de uno sabe a qué me refiero y a vivido algún momento así. Hay momentos en la vida en los que una película, una canción, un poema, un amor, te emociona de tal forma que te deja en un estado de nostalgia y tristeza unida a una armonía con el mundo que sabe a... magia. Te sientes capaz de todo, haces mil planes, te sientes contento, dejas que la imaginación te lleve a los lugares que siempre has soñado... Y de pronto, esa sensación se marchita hasta que la vida te regale de nuevo otro "eterno relámpago" Mi felicidad es algo más humilde y sencilla que lo que expongo en el texto.
Quizás la felicidad sea relativa. Para un futbolista la felicidad será ganar el mundial, para un enfermo será tener salud, para el pobre quizás tener dinero, para el hambriento un pedacito de pan...